
A cargo del Sheij Ibrahim Al Alfi.
En el nombre de Dios, el Clemente y Misericordioso.
Alabado sea Dios, Quien nos ordena ser equitativos, benevolentes y ayudar a los parientes cercanos, y nos prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión.
Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Quien nos ha ordenado en su Generoso Libro diciendo: {Y si se inclinan por la paz, acéptala tú también}, Y atestiguo que Mohammed es su siervo y Mensajero, el mejor de quienes se han reconciliado y han hecho las paces con la gente, asegurando sus vidas, bienes y tierras.
Los invito a conocer de cerca el significado esencial del término “terrorismo”. Pues, se trata de todos los actos hostiles que infunden pánico y terror en los corazones, y provocan disturbios y sediciones en el sistema de seguridad. El término “terrorismo” alude a la matanza de gente que cree firmemente en la paz sin haber cometido ningún delito y atentar contra su honor. Significa también atemorizar a aquellos que viven asegurados, transgredir el pacto establecido, atacar a inocentes, destruir construcciones y dañar la imagen y reputación de la religión.
Es de saber que todos los actos de violencia perpetrados en nombre de la religión conducen a los musulmanes hacia oscuros laberintos y generan muchos problemas, además de hacer que el mundo entero se enemiste con ellos.
Por lo tanto, debemos entender bien el concepto que encierra la palabra “terrorismo” y sus consecuencias nefastas sobre la humanidad. Y entender también que quienes se arropan bajo el manto del Islam y cometen este tipo de acciones reprobables se encuentran demasiado lejos de la guía del Sagrado Corán y del Profeta Mohammed- la paz y bendiciones de Dios sean con él-. El Profeta quien sufría agresiones él, sus familiares y compañeros, y sin embargo les recomendaba a éstos ser pacientes y fortalecer el vínculo con Dios, Señor de los Mundos. Y nunca les ordenaba responder a la agresión con otra agresión o recurrir a actos de violencia, aniquilación o saqueo. Al contrario, el perdón y la paciencia eran sus marcas constantes.
Sin duda, el terrorismo genera muchas repercusiones sobre la vida y el lugar donde es consumado. Mencionamos algunas de ellas:
1- la pérdida de vidas;
2- sembrar el miedo y el terror;
3- la destrucción de propiedades y posesiones, amén de otros efectos nocivos sobre la sociedad humana. Nos preguntamos entonces ¿Quién podría estar complacido con que esto le ocurra a uno mismo o a otros?
Ciertamente, Dios el Altísimo no ha sobrecargado a esta nación con restricciones ni cargas. Y defender la causa de esta religión y fortalecerla no se lleva a cabo sembrando miedo y terror, corrompiendo la tierra, peligrando la vida o sacrificándose sin ningún discernimiento. Porque todo esto va en contra del mensaje del Islam, el cual no surgió sino para preservarle a la persona sus necesidades y derechos básicos y difundir los principios de seguridad, justicia y bienestar.
Cualquier persona de mente juiciosa y creencia correcta sabe y confirma el carácter ilícito del terrorismo en sus distintas formas. Incluso, existe una unanimidad entre todos los sabios del Islam y las personas sensatas del mundo acerca de la prohibición y condenación del terrorismo que ha puesto al mundo entero en vilo. Pero, en verdad, es lamentable a la vez que ofensivo ver cómo algunos medios de comunicación atacan ferozmente el Islam y los musulmanes vinculándolos con los repudiables atentados terroristas que suelen cometerse. Pues, de este modo esta gente da testimonio de que ignora totalmente la esencia del Islam, su tolerancia y su mensaje de convivencia, asistencia mutua y respeto entre los seres humanos más allá de sus diferencias religiosas, étnicas y lingüísticas. En este sentido, Dios, Enaltecido Sea, dice en el Sagrado Corán: {¡Oh, humanos! Os hemos creado de un varón y de una hembra y os hemos congregado en naciones y tribus para que os conozcáis entre vosotros. El más noble de entre vosotros, ante Dios, es el que más Le teme}.
Muchos de aquellos que se apresuran en acusar el Islam y los musulmanes de terroristas por la simple similitud que pueda haber en términos del modo de vestir, ignoran que los propios musulmanes son quienes más han sufrido a lo largo de la historia y de las épocas del peligro del terrorismo y del daño de las agrupaciones terroristas con sus matanzas y atentados ejecutados en varios países musulmanes y no musulmanes, siendo el número de víctimas musulmanas mucho más elevado que el de cualquier otra comunidad.
El terrorismo y la violencia no siguen ninguna religión ni raza o nacionalidad. Tampoco están sujetos a tiempos y espacios determinados. No obstante, el terrorismo puede aflorar y estimularse en una atmósfera impregnada de ignorancia, fanatismo, mentalidad decadente, opresión, crueldad y pobreza.
Veamos, entonces, a título de ejemplo algunos de los factores que se encuentran detrás del surgimiento del terrorismo:
El desinterés y descuido de parte de todos los componentes de la sociedad. Por un lado, el abandono de los hijos por la familia que no les enseña los buenos modales, el hacer el bien a la gente y no agredir al prójimo ni ser injusto con él. Tampoco los guía por el buen camino para que vivan por y para su sociedad y nación. Y por otro lado, está la negligencia de la sociedad que desatendió las enseñanzas divinas y la doctrina profética, las cuales protegen nuestra estructura como comunidad.
1) El vacío como causa de este fenómeno peligroso. Se trata de una enfermedad mortal para la nación ya que es el camino que lleva al brote del crimen, la corrupción y de todo lo vedado.
2) La falsa orientación: esto es, cuando la responsabilidad de orientar e instruir a las generaciones más jóvenes la toman personas de ideología invertida que manipulan sus sentimientos, este tipo de adoctrinamiento es motivo de que estén influenciados por dicha tendencia que siguen sin apelar a la conciencia ni al raciocinio.
3) La comprensión errónea de los textos religiosos y su interpretación basada en las inclinaciones de cada uno.
4)El hecho de poner en peligro la vida de personas muy jóvenes. Pues, aquel que observa y analiza gran parte de los actos terroristas verá que los más jóvenes de entre quienes no alcanzaron la madurez a nivel intelectual ni son sensatos caen fácilmente presas de aquellos que promueven una ideología desviada, lo cual desemboca en consecuencias graves y muy perjudiciales. Y lo peor es que creen estar obrando correctamente.
Y la pregunta que se nos plantea aquí es cómo podemos afrontar el terrorismo:
1) Los sabios del Islam deben brindar constantemente los consejos necesarios en este sentido a través de los medios de comunicación disponibles a fin de que la juventud encuentre en este tipo de orientación beneficiosa una luz que les ilumine el camino.
2) Es indispensable que la familia, y sobre todo los padres, cumpla con su rol activo a la hora de educar a los hijos, porque el hogar es la escuela principal donde se forma a las sucesivas generaciones, y de ese ambiente se recogen los frutos que beneficiarán al conjunto de la sociedad.
3) Abrir las puertas al diálogo edificante, organizar charlas constructivas y fructíferas que sirvan de vínculo entre la sociedad y su colectivo joven.
4) Promover las ideas constructivas como proyectos de beneficencia con el fin de exhortar a los jóvenes a servir generosamente a su patria y a su sociedad.
5) Centrarse en la labor que consiste esencialmente en brindarle toda la atención y el cuidado necesarios a la familia y protegerla de los peligros que la acechan tales como la descomposición, las disputas, los conflictos y el extravío.
6) Recordar la importancia que tiene el principio de seguridad en la vida de los hombres, siendo su preservación un reclamo legítimo y una necesidad imperiosa para toda sociedad. En cambio, su ausencia conduce a la pérdida de la religión, del conocimiento, de la vida, de la dignidad y del sustento.
7) Incitar a aferrarse a lo verídico de las religiones que exhortan a proteger la vida humana, el honor y la familia, los bienes y propiedades, y rechazan terminantemente todo tipo de agresión, iniquidad y opresión.
8) Destacar el papel primordial de las instituciones educativas (tanto escuelas como universidades) en lo que se refiere a la consolidación de sus relaciones con el hogar familiar para que avancen a un solo ritmo dentro de un marco de cooperación educativa que estimule a tener un espíritu de moderación, templanza y tolerancia.
Y para ser justos y ponernos del lado de la verdad debemos afirmar que las autoridades del Reino de Arabia Saudita han logrado- con el favor y la gracia de Dios- a lo largo de su gloriosa historia aprovechar todo el potencial que tienen y desplegar enormes esfuerzos para hacerles frente a las sediciones y al terrorismo tanto a escala nacional como internacional. Esa labor ha consistido en poner al descubierto las falsedades e imposturas y responder a los planteamientos dudosos de grupos extremistas acerca de la aclaración de los preceptos que afectan a los musulmanes y no musulmanes.
De acuerdo con esto, el Reino de Arabia Saudita ha puesto en marcha una serie de programas y proyectos como por ejemplo los seminarios del Centro Rey Abdulaziz para el Diálogo Nacional y el papel que desempeña en combatir el fanatismo y el extremismo por medio de la exhortación, la concientización y la orientación. Asimismo, el país continúa realizando esfuerzos para erradicar por completo esta plaga. En este contexto, había presentado una propuesta para la creación del Centro Internacional contra el Terrorismo suministrando ayuda a su fondo bajo el patrocinio de las Naciones Unidas, e invitando a todos los países para que apoyen este proyecto. Además, el país no deja de fomentar la cultura de la paz en colaboración con la UNESCO y el programa de Mensajeros de la Paz con la Organización Mundial del Movimiento Scout. Y hay que recordar también la iniciativa del Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas el Rey Abdullah Ibn Abdulaziz para el Diálogo Interreligioso y Cultural cuya finalidad es promover la convivencia y el entendimiento y difundir los valores humanos entre los pueblos, además de otros programas y actividades que apuntan a luchar contra el extremismo y el fanatismo.
En definitiva, la lucha contra el terrorismo no se hará eficiente sin los roles de apoyo de parte de las instituciones religiosas, organizaciones civiles y asociaciones de beneficencia. Pues, todos estos organismos de estructura social tienen un papel importante que desempeñar a la hora de convencer al público e interactuar con él a través de sus actividades y eventos sociales. Sólo de esta manera estarían contribuyendo enormemente en secar las fuentes que sustentan la ideología extremista y mantener excluidos a los terroristas, actuando así en apoyo a los esfuerzos de estados y gobiernos.
Quiero en nombre de mis hermanos del Centro Cultural Islámico “Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas” Rey Fahd y en el mío propio agradecerles a todos ustedes, y rogarle a Dios, Altísimo Sea, para que se propague la paz y la seguridad en todas las latitudes del mundo, y que la gente viva en sus tierras en un entorno seguro y de protección a sus vidas, bienes y honor, porque el ser humano es enaltecido ante Su Señor, Quien dice en el Generoso Corán: {Por cierto que hemos honrado a los hijos de Adán, y les hemos facilitado los medios para transitar por la tierra y por el mar; les hemos proveído de cosas buenas y los hemos preferido por encima de muchas otras criaturas}.
Les dirijo estas palabras pidiéndole perdón a Dios, el Todopoderoso, por mí y por ustedes. Nuestra última súplica será: las alabanzas a Dios, Señor de los Mundos.
La paz y bendiciones de Dios sean con todos ustedes.
Vivió sesenta y tres años de los cuales cuarenta fueron antes de comenzar la profecía, y veintitrés luego de ser designado como Profeta y Mensajero.
Leer másLas palabras fueron memorizadas por Muhammad, dictadas luego a sus Compañeros y más tarde escritas por escribas, que las examinaron detenidamente mientras el profeta aún vivía.
Leer másHay tres tipos: Tauhid ar Rububíah (del Señorío), Tauhid Al Asmá uas Sifat (de los sublimes nombres y atributos), Tauhid al Uluhiiah (de la adoración).
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